Siguiendo con las noticias sobre la crisis, ahora, la TV pública de Asturias, RTPA, podría desaparecer. Si el tijeretazo del presidente de esta Comunidad, Francisco Alvarez Cascos, se lleva a cabo, la el Ente público asturiano dejará de emitir “en cuestión de semanas” y pondrá en la calle a 800 profesionales cualificados del mundo de la comunicación. El impacto de esta decisión queda de manifiesto cuando se compara con lo que sucedería en otros sectores productivos con gran arraigo en la región.

Según el Presidente asturiano, la Administración sólo transferirá al ente 2 de los 13 millones que le corresponde desde agosto hasta septiembre, según "La Voz de Asturias". Con esa partida sólo podrán abonar los sueldos del centenar de empleados contratados directamente, pero no podrán cubrir ni el gasto corriente ni los contratos con productoras ni el resto de conceptos. En estas condiciones, el cierre es inminente. Fuentes de la Dirección lo explican de forma gráfica, no podrán llenar los depósitos de los coches para los equipos, pagar los satélites para la emisión y ni siquiera tendrán cámaras, ya que no hay ningún operador de cámara en plantilla, porque el servicio está subcontratado.

El fin de la emisión puede ser cuestión de semanas, pero de persistir esta situación antes podrá llegar el recorte casi total de la programación, al no poder pagar a las productoras que los elaboran y al adeudarles ya alguna mensualidad. Así lo explicó ayer el director del ente, Juan José Guerenabarrena, tras conocer el contenido de la comparecencia de Cascos. Guerenabarrena señaló que “las empresas con toda probabilidad van a dejar de proveernos puesto que no cobran y además se les anuncia que no van a cobrar”.