Espanyol 3-3 Valencia
El fútbol está rematadamente loco
El fútbol no tiene colores, pero sí tiene una camisa, la de fuerza. En Cornellà-El Prat se dio un festín. El Espanyol empató en el 94' un partido que iba ganando en el 87'. Es algo inexplicable. O no lo es. Al Valencia, que iba a dormir en un sitio privilegiado de Champions, se le escapó en la última jugada una victoria con la que no contaba minutos antes de la prolongación. Perdía en el 82', empató en el 87', remontó en el 91' y volvió al lugar que lo dejó Jonas con el gol de Sergio García.












