ELIMINADO EN GÉNOVA EN LA COMPETICIÓN QUE TANTO LES DIO EN LOS ÚLTIMOS TIEMPOS
El Sevilla rompe su idilio con la UEFA
DELFÍN MELERO · La UEFA en juego: Sampdoria 1-0 Sevilla
Llega un momento en que toda relación amorosa tiene su prueba de fuego, su antes y después, con el peligro de romperse. Le llegó la situación al Sevilla y se quebró el idilio. Los nervionenses fueron rechazados por una competición que se había enamorado de este equipo, a pesar de un año de perturbación con una más guapa, la Champions. La UEFA, la que agrandó los recursos del Sevilla, ya conocido fuera de España, cortó por lo criminal.
El Sevilla se equivocó, despidiéndose de un amor pasado por jugar con fuego y dejarla un poco de lado. A los nervionenses les bastaba con hacer lo justo y necesario en Génova para verse en el bombo. Les era suficiente ofrecerle un poco de cariño a su amada y un bandido italiano, entrometido, de los de siempre, le arrebató su futura conquista.
Los de Jiménez especularon y, cuando recibieron el golpe que les dejaba fuera (un tanto de Bottinelli en el 74' de partido), la heroica, las prisas no evitaron el drama. La Sampdoria no hizo más que adaptarse al guión de su sangre, italiana, rencorosa de la cabeza a los pies. Aguantó, dio el balón a su rival y le dañó en el momento indicado. El Sevilla no hizo demasiado para arruinar los planes del inteligente transalpino de Génova.
Palop retrasó la despedida
Al Sevilla le valía el empate, a la 'Samp' sólo la victoria. Y fueron los nervionenses los que mandaron en la primera mitad, el habitual dominio aparente. Si alguien tuvo que intervenir de postín fue Palop, siempre un seguro de vida, uno de los grandes sustentos sempiternos del Sevilla. Un despeje a disparo de Pieri desde la frontal avisó de lo que le esperaba tras el paso por vestuarios.
No cambió la tónica en la segunda mitad, hasta el bocinazo que se escuchó en el Luigi Ferraris. Jesús Navas probó a Castellazzi, meta local, en uno de los últimos avisos del Sevilla, y todavía quedaba un mundo de partido. La chispa de Adriano se esfumó, Maresca no encontró su sitio y Luis Fabiano se hartó a correr sin encontrar un tesoro.
Un golpe en el corazón
De la nada, la 'Samp' cambió la cara. Se lanzó a por su objetivo, escondido durante todo el partido. Palop evitó el hachazo en varias ocasiones, hasta que llegó el 74'. Un centro desde el costado se paseó por el área nervionense con temor. Bottinelli, solo en el segundo palo, con el pecho, llevó el cuero a las redes. El Sevilla estaba fuera.
Los italianos pasaron a su 'plan B', firmado a fuego con ventaja. Romaric entró por Maresca, Capel lo había hecho antes, y el Sevilla tiró de una heroica inútil. Sonó el pitido final y la UEFA echó al Sevilla de su otra casa. Los nervionenses están fuera de Europa.







El Sevilla se equivocó, despidiéndose de un amor pasado por jugar con fuego y dejarla un poco de lado. A los nervionenses les bastaba con hacer lo justo y necesario en Génova para verse en el bombo. Les era suficiente ofrecerle un poco de cariño a su amada y un bandido italiano, entrometido, de los de siempre, le arrebató su futura conquista.
A falta de 10 minutos, nadie en el Sardinero podía imaginar el trágico desenlace. El Racing estaba barriendo 3-0 a todo un Manchester City y el PSG solo iba 2-0 arriba sobre el Twente. Los franceses necesitaban mejorar el resultado del Racing para pasar a dieciseisavos. Pero las noticias de París silenciaron de pronto el Sardinero. El PSG metió dos goles en dos minutos (84' y 86') y se situó 4-0.
Munitis, Pereira y Serrano bailaron a las torres de la zaga inglesa en la primera mitad. La presión adelantada que ordenó Muñiz sacó los colores al City, un proyecto con dinero pero sin rumbo. Si alguien no entiende cómo es que una plantilla millonaria como la del Manchester navega en las cloacas de la Premier, en los primeros 45 minutos recibió detallada respuesta. Puede que la Premier sea mejor que la Liga, pero el 13º clasificado español le dio un baño al 17º de la inglesa.
El Valencia no pudo cumplir el objetivo de ser primero del Grupo G tras empatar 2-2 con el Saint Etienne en un terreno de juego cubierto parcialmente por la nieve. Los franceses fueron superiores a los de Emery, que tardaron 70 minutos en entrar en calor y en el partido.
La segunda parte sirvió para que el meta suplente del Valencia enmendase su grave error con tres intervenciones de mérito que impidieron un 3-1 que parecía cuestión de tiempo. Perdonaron los franceses y el Valencia se sintió con vida para ir a por el empate, que llegó tras otra buena jugada colectiva. Fernandes recuperó un balón, cedió a Vicente y éste para la llegada de Miguel, que había entrado en el terreno de juego por un Curro Torres fuera de forma. El centro del portugués voló hasta el segundo palo donde apareció Del Horno, que se esmeró para ganar el salto con los defensores y dejó solo a Zigic para que el serbio rematase en línea de gol.
Los deportivistas asumieron tímidamente la iniciativa en el juego y, con sus dudas, animaron al Nancy, que, a los cuatro minutos de partido, probó a Aranzubia tras una falta lejana que estuvo a punto de causarle un disgusto al meta.
El sorteo tendrá los condicionantes habituales: los campeones de grupo no podrán medirse entre sí y jugarán los partidos de vuelta en casa, los segundos tampoco se cruzan entre ellos ni con los campeones de sus respectivos grupos y tampoco pueden darse emparejamientos entre equipos de un mismo país.
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Alex Ferguson no pudo ser más tajante al rechazar el hipotético acuerdo alcanzado por su club y el Real Madrid para el traspaso del Cristiano Ronaldo, asegurando que no les vendería "ni un virus". "¿Creen que entraría en contacto con esa mafia? No les vendería ni un virus", sentenció el entrenador del Manchester United.
Se resiste a darse por vencido. El Madrid aún no quiere olvidarse de esta Liga. Con cierto rigor táctico, con ráfagas de buen juego y sobretodo con mucho corazón, los de Juande Ramos vencieron por la mínima al Valencia en un choque fundamental para no quedarse definitivamente descolgado. Un tanto de Higuaín nada más comenzar fue suficiente para sumar tres puntos necesarios y tomarse un respiro en la clasificación.
Se movieron, y de qué manera, los banquillos en la segunda mitad. Raúl entró tras el paso por vestuarios pero su presencia fue testimonial. Algo más aportó Palanca, incisivo por su banda. Emery tardó algo más en hacer cambios y se encontró con la cantada expulsión de Marchena. Antes, el palo evitó el empate tras un cabezazo de Baraja y el segundo del Madrid tras disparo de Higuaín.