Una mamá le prepara un jugo a su bebé y olvidó agregarle azúcar.
El bebé le dice: "Mamá, ugo chave malo"
y la mamá le contesta: Sí mi amor, ES UN HIJO PUTA!
Una mamá le prepara un jugo a su bebé y olvidó agregarle azúcar.
El bebé le dice: "Mamá, ugo chave malo"
y la mamá le contesta: Sí mi amor, ES UN HIJO PUTA!
Publicado en La Vanguardia un artículo sobre el uso de las tildes, que no deja de tener gracia.
Màrius Serra, El Runrun, La Vanguardia 15.06.2010
"Huida a Jerte es presentada como la primera novela en español sin
tildes y en su nota de prensa las mentes preclaras que dirigen Wei Lai
Futuro declaran que "la ausencia de tildes en la lengua española es un
cambio ortográfico muy sencillo con claras ventajas y pocos
inconvenientes". La idea es facilitar el aprendizaje del español "a los
jóvenes y a los extranjeros". ¿Facilitárselo? Argumentan que el latín
se leía sin tildes y que tampoco ahora el inglés las usa. Queda claro
que la facilidad es un valor al alza. Y que tras ella se esconde una
querencia por la uniformidad. Pero ¿realmente son pocos los
inconvenientes que provoca la ausencia de tildes? Me dispongo a
comprobarlo. Abro el diccionario y busco confusiones. Me bastan las
palabras que empiezan por A, B y C. Doy con un adúltero que adultero
sin tilde, igual como adulteró al dios islámico Alá quien le transformó
en simple ala. Quien aligera a una criatura alígera firma con un alias
al que no te alías. La señora Ambrosia toma ambrosía para que la amen, y
amén. El diccionario era amplio, pero él lo amplió aún más como ahora
lo amplío yo. Quienes no quieran tildes que anden por el andén mientras
les animas a pasar allí la noche de Ánimas. El amante de las tildes
apodó con un apodo ápodo al cojo sin pies y ahora apostata para llegar a
ser apóstata. Este artículo sólo lo leerás si articulo bien el
discurso, como quien asía un mapa de Asia o quien te pide que azucares
el café con azúcares o quien les pide que bailen en plena batalla de
Bailén. El editor asesino de tildes barrió el barrio hasta que alguien
le pisó el callo y calló. Habla tú ahora: bebe a la salud de su bebé y
pregúntate si sin tildes cabrá la cabra. Antes de llegar al tercer
capítulo capitulo, dijo el presunto lector, y capituló. Antes de que
alguien le cascara la cáscara de lector, catalogó la novela sin tildes
en el catálogo de lo nefasto y me pidió que no celebre que llegue a ser
célebre (y no lo celebré). Aunque sea cortés en las Cortes el César
debe cesar, dije, y él circuló en círculo, computó el cómputo y continuó
por el camino contínuo, igual como ahora yo continúo por el otro. La
escritura sin tildes contrarió al contrario tal como yo le contrarío
ahora. Si Wai Lai Futuro cree en un futuro así, critico al crítico
igual como él me criticó cuando le hice ver que cualquier día de estos,
por su mal acento, resbalará con un cubito y se romperá el cúbito. Por
atildado."
Cuentan que un día se mueren todos los billetes y se van al cielo. San Pedro los recibe y piden permiso para entrar, pero les dice que ninguno de ellos puede hacerlo.
- ¡No fastidies! ¿Pero cómo que no? -dice el de 500 €-Yo soy poderoso y tengo las puertas abiertas pues en todas partes me quieren. Igual yo -dice el de 100 €- Todos me quieren tener, ¿por qué no podemos entrar? Y yo -dice el de 20 €.- No insistan -dice San Pedro, -no pueden entrar al cielo, mmmm.... tal vez el de 5 € pueda hacerlo.....En eso se oye un raro ruído, son todas las moneditas de 0.10, 0.20 y 0.50 céntimos que también habían muerto...- Pasen, pasen -les dice San Pedro- Las puertas del cielo están abiertas para ustedes.Los billetes se ponen muy enojados y reclaman, -¿por qué razón ellas que valen menos sí y nosotros no?San Pedro les responde:¡¡¡ Porque ellas sí van a la iglesia los domingos !!!
3 CAFÉ
Un borracho entra en un bar y le pide al camarero que le sirva tres cafés.
- ¿Tres cafés?
- Si, uno para mí, otro para ti y otro para tu puta madre.
Al día siguiente, el mismo borracho:
- Tres cafés...
- ¿Tres?...
- Si... TRES... uno para mí, otro para ti y otro para tu
puta madre.
El camarero no se pudo aguantar esta vez, salta al otro lado de la barra y le pega una soberana paliza al borracho.
Al día siguiente todo magullado, regresa el borracho:
El camarero lo recibe con ironía y le dice:
- Ah… ¿Tres cafés?...
- No, -responde el lesionadísimo borracho- sólo dos: uno para mí y otro para tu puta madre. Para ti no, porque el café te pone nervioso.
CATALANES
Era un catalán tan tacaño, tan tacaño, tan tacaño… que estaba soñando que se tomaba un café y se despertó para no pagarlo.
Y era otro catalán tan tacaño tan tacaño, tan tacaño… que veía la misa por la televisión, y cuando pasaban la canastilla hacía zaping.
UNOS CORTITOS DE MÉDICOS
- ¿Desde cuando tiene usted la obsesión de que es un perro?
- Desde cachorro, doctor.
- Doctor, tengo complejo de fea.
- De complejo nada.
- Doctor, ¿Cómo ha salido la operación?
- Hijo mío, yo no soy el doctor. Soy San Pedro.
- Doctor, ¿qué puedo hacer para que durante las vacaciones
mi mujer no quede embarazada?
- Llévesela con usted.